Consultoría de digitalización

Consultoría de digitalización: por dónde empieza una pyme

Muchas pymes no tienen un problema de software: tienen un problema de orden. Antes de recomendarte nada miramos cómo trabajáis hoy, qué se repite a mano y qué sistemas ya tenéis funcionando. La propuesta sale de ahí, no de un catálogo.

Qué es una consultoría de digitalización y qué incluye

Es un análisis de cómo trabaja tu empresa hoy para decidir qué merece la pena digitalizar, en qué orden y con qué herramientas. Incluye el diagnóstico, una propuesta priorizada y el presupuesto de lo que se decida construir.

No es un informe sobre tendencias del sector ni una presentación de lo que la inteligencia artificial podría llegar a hacer por ti. Es una lista de cosas concretas de tu empresa, ordenadas por lo que más tiempo te ahorra y por lo que menos cuesta de implantar.

La diferencia con un proveedor que te visita con un producto debajo del brazo está en el orden: primero se mira el problema, después se elige la herramienta. Al revés es como se acaban comprando licencias que nadie usa.

Por dónde se empieza: el diagnóstico

Por mirar el trabajo real, no el organigrama. Hablamos con las personas que hacen cada tarea y seguimos el recorrido de la información desde que entra en la empresa hasta que acaba archivada.

  • Qué datos se copian a mano de una herramienta a otra, y cuántas veces al día
  • Qué consultas se quedan sin atender fuera de horario
  • Qué sistemas tenéis ya en marcha y cuáles pueden hablarse entre sí
  • Dónde vive hoy la información: programas, hojas de cálculo, correos, cabezas
  • Qué tareas se repiten igual todas las semanas
  • Qué conviene no tocar, porque funciona y cambiarlo solo generaría resistencia

Qué te llevas del diagnóstico

Un documento corto con lo que hemos encontrado, una propuesta priorizada y un presupuesto por fases. Es tuyo, decidas o no seguir adelante con nosotros.

Priorizada quiere decir que no te entregamos quince mejoras para que elijas tú. Te decimos cuál haríamos primero y por qué, cuál dejaríamos para más adelante y cuál descartaríamos directamente.

Y por fases porque un proyecto que arranca entero es un proyecto que se puede torcer entero. Es mejor que lo primero esté funcionando y dando resultado antes de comprometer el resto.

Cuándo la recomendación es no construir nada

Pasa, y lo decimos. A veces el problema se resuelve conectando dos herramientas que ya tienes, cambiando el orden de dos tareas, o usando bien una función del programa que ya estás pagando.

Un consultor que siempre concluye que hace falta desarrollar algo no es un consultor: es un comercial con otro nombre.

Recomendar el proyecto pequeño cuesta facturación a corto plazo y la devuelve después. Quien se fía vuelve, y trae a otros.

Quien te recomienda es quien lo construye

No entregamos un informe para que lo ejecute otro. Lo que se decide en la consultoría lo desarrollamos nosotros, así que quien aconseja responde del resultado.

Es la diferencia práctica con una consultora clásica: no hay un traspaso por el medio donde se pierda la mitad del contexto, ni la posibilidad de echarle la culpa a quien implementa cuando algo no sale.

También hace que las recomendaciones sean realistas, porque quien las escribe sabe exactamente lo que cuesta construirlas.

Dónde trabajamos

Estamos en Valencia y el diagnóstico lo hacemos presencialmente en la provincia, porque ver el trabajo en marcha no se sustituye con una videollamada. El desarrollo y el seguimiento posteriores se hacen en remoto.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan siempre

¿Cuánto cuesta?

Depende del alcance, y no damos cifras al aire: presupuestar sin haber entendido antes el proceso es la forma más rápida de equivocarse en las dos direcciones. Lo concretamos contigo en persona, cuando sepamos exactamente de qué estamos hablando.

¿Cuánto dura?

Depende del tamaño del equipo y de en cuántos sitios distintos viva la información. En una pyme pequeña con un proceso claro es cuestión de días. Cuando hay varios departamentos que trabajan de forma distinta, semanas. Lo acotamos antes de empezar para que no sea una incógnita.

¿Y si ya tengo un programa de gestión y no quiero cambiarlo?

Es el caso más frecuente, y casi nunca recomendamos tirarlo. Lo habitual es dejarlo donde está y conectarlo con lo que falte, para que deje de ser una isla. Cambiar el sistema con el que tu equipo ya sabe trabajar es caro en dinero y más caro todavía en resistencia interna.

¿Tengo que contratar el desarrollo con vosotros?

No. La propuesta es tuya y puedes llevártela a quien quieras, o dejarla en un cajón. Dicho esto, lo normal es que acabemos construyéndolo nosotros, sencillamente porque a esas alturas ya conocemos tu negocio y no hay que explicarlo otra vez desde cero.

¿Trabajáis solo con empresas de Valencia?

Presencialmente, sobre todo en Valencia y provincia, porque el diagnóstico sale mejor estando allí. El desarrollo y el acompañamiento posteriores se hacen en remoto sin ningún problema, y ahí la ubicación da igual.

Hablemos

Cuéntanos cómo trabaja tu negocio.

Nada de formularios largos ni presupuestos genéricos. Escríbenos y empezamos por entender tu caso. Trabajamos desde Valencia para toda España.

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